Vender un piso alquilado en Barcelona no es una sola decisión. Son cuatro decisiones distintas escondidas bajo la misma frase.
Puedes vender con el inquilino dentro. Puedes negociar una salida pactada. Puedes esperar a que termine el contrato. O puedes vender directamente a un inversor que entienda los activos arrendados. Cada vía tiene un precio, un calendario, un tipo de comprador, un riesgo legal y un coste emocional diferente.
Este artículo es para propietarios que están cansados de gestionar una vivienda arrendada: perseguir pagos, coordinar reparaciones, absorber cambios regulatorios y preguntarse si seguir conservando el piso todavía tiene sentido. Si aún estás decidiendo entre mantener o vender, empieza por los números generales de ¿Vender o Alquilar mi Piso en Barcelona? Simulaciones Reales 2026. Si el piso ya está vacío, el árbol de decisión es otro; lee Tengo un Piso Vacío en Barcelona: 7 Opciones para Sacarle Rendimiento en 2026.
Aquí partimos de algo más específico: hay un inquilino, el piso está en Barcelona y quieres saber cómo salir sin improvisar.
Contexto de mercado, junio 2026: Idealista sitúa Barcelona en 5.243 euros/m2 en mayo de 2026, con una subida del 7,1% interanual, y registra Eixample en 6.496 euros/m2, Gràcia en 5.643 euros/m2, Sant Martí en 5.097 euros/m2, Ciutat Vella en 4.805 euros/m2 y Sarrià-Sant Gervasi en 7.051 euros/m2. Son precios de oferta, no precios de cierre firmados ante notario. El precio final de venta depende de la negociación, la situación del inquilino, las condiciones del contrato, el estado del inmueble y la financiación del comprador.
La primera pregunta: ¿vendes una vivienda o un contrato de ingresos?
Un piso vacío se vende sobre todo como vivienda. Un piso alquilado se vende como una mezcla de dos cosas:
- Un activo físico: ubicación, metros cuadrados, luz, ascensor, terraza, estado, situación del edificio.
- Un contrato: renta, duración, perfil del inquilino, fianza, historial de pagos, protecciones legales y limitaciones de la regulación del alquiler.
Esa segunda capa lo cambia todo.
Una familia que busca vivienda habitual en Gràcia puede enamorarse del piso, pero no puede entrar a vivir mientras el inquilino siga dentro. Un comprador con hipoteca en Eixample puede ver atractivo el precio, pero necesitar la posesión libre para encajar con el banco o con su calendario personal. Un inversor en Sant Martí puede aceptar al inquilino, pero solo si la renta, la duración y el riesgo generan una rentabilidad aceptable.
Por eso un piso alquilado puede valer importes distintos para compradores distintos el mismo día.
El propietario suele ver una sola propiedad. El mercado ve varios productos:
| Situación | Comprador principal | Lógica de precio | Fricción |
|---|---|---|---|
| Piso vacío | Usuario final e inversor | Ventas comparables | Baja |
| Alquilado a renta de mercado, con poco plazo pendiente | Usuario final paciente, inversor | Cerca del valor de mercado | Media |
| Alquilado por debajo de mercado, con largo plazo pendiente | Solo inversor | Rentabilidad y coste de espera | Alta |
| Alquilado con problemas de pago o documentación | Inversor oportunista | Descuento por riesgo | Muy alta |
| Inquilino dispuesto a marcharse por acuerdo | Usuario final e inversor | Cerca del valor libre menos coste de salida | Media |
El error práctico es tratar todos los pisos alquilados igual. Un contrato bien pagado que termina en 8 meses no es lo mismo que un contrato protegido, con renta por debajo de mercado y 4 años pendientes. El descuento no lo crea solo la existencia del inquilino. Lo crea la combinación de tiempo, renta, riesgo y mercado comprador.
Opción 1: vender con el inquilino dentro
Vender ocupado es la vía más directa. No tienes que esperar. No tienes que negociar una salida. El comprador se subroga en tu posición como arrendador y el contrato continúa en sus términos actuales.
Esta vía funciona mejor cuando los números están limpios:
- El inquilino paga puntualmente.
- El contrato está documentado y firmado.
- La fianza está correctamente gestionada.
- La renta está cerca de los límites legales actuales.
- No hay reparaciones pendientes, disputas ni acuerdos verbales paralelos.
- El plazo restante es aceptable para el comprador probable.
La ventaja evidente es la rapidez. Puedes salir al mercado ahora, especialmente si tu motivo personal para vender es urgente: reparto de herencia, divorcio, necesidad de liquidez, reducción de deuda, traslado o simplemente querer dejar de gestionar el activo.
La contrapartida es el precio. El mercado comprador se estrecha porque muchos compradores residenciales no quieren esperar para tomar posesión. Los inversores harán el cálculo al revés desde la rentabilidad. Si la renta es baja en comparación con el valor de mercado del piso, no pagarán el mismo precio que una familia que compra para vivir.
Cómo suele aparecer el descuento
No existe un descuento universal honesto. Quien promete que “un piso alquilado se vende un 15% más barato” está simplificando demasiado. El efecto puede ser pequeño o muy severo según el contrato.
Una forma útil de pensarlo:
| Situación del contrato | Impacto indicativo en precio |
|---|---|
| Renta de mercado, buen inquilino, menos de 12 meses pendientes | A menudo moderado |
| Renta de mercado, 2-3 años pendientes | Visible pero gestionable |
| Renta por debajo de mercado, 3-5 años pendientes | Descuento inversor relevante |
| Contrato poco claro, impagos, conflicto o reparaciones | Descuento fuerte por riesgo |
| El inquilino renuncia a derechos y coopera con visitas | El descuento puede reducirse |
| El inquilino bloquea el acceso o la documentación está incompleta | El descuento se amplía rápido |
El descuento no es solo matemático. También es psicológico. Un comprador que no puede ver bien el piso, no puede verificar su estado o teme un error legal incorporará esa incertidumbre al precio.
Importante: En España, vender la vivienda no extingue automáticamente el contrato de alquiler. El comprador normalmente adquiere la propiedad sujeta a los derechos existentes del inquilino. Antes de sacar el piso al mercado, revisa el contrato, duración, prórrogas, actualizaciones de renta, fianza, comunicaciones al inquilino y posibles derechos de adquisición preferente con un abogado o profesional cualificado.
Opción 2: negociar una salida pactada del inquilino
La segunda vía es alcanzar un acuerdo escrito con el inquilino para entregar el piso libre antes de la compraventa o en el momento de la firma.
Esto puede desbloquear el mercado comprador más amplio porque la vivienda pasa a estar disponible para usuarios finales: familias, parejas, profesionales que se trasladan, compradores internacionales y compradores con hipoteca que necesitan posesión. En distritos donde la demanda de usuario final es fuerte, como Eixample, Gràcia o Sarrià-Sant Gervasi, entregar la vivienda libre puede cambiar por completo la venta.
Pero esta vía debe gestionarse con cuidado. El inquilino tiene derechos legales. Presiones, promesas vagas o acuerdos informales en efectivo son mala idea. El enfoque correcto es tranquilo, documentado y voluntario.
Las estructuras habituales incluyen:
- Un acuerdo escrito de resolución.
- Una fecha fija de salida.
- Compensación por traslado, mudanza o molestias.
- Devolución de fianza bajo condiciones pactadas.
- Coordinación de visitas antes de la salida.
- Momento de pago vinculado a la entrega efectiva de la posesión.
- Confirmación clara de devolución de llaves y ausencia de ocupación.
La cifra no es universal. Un inquilino que paga por debajo de mercado en Ciutat Vella y tiene varios años pendientes puede requerir un acuerdo muy distinto al de un inquilino en Sant Martí cuyo contrato termina en 6 meses y ya planea mudarse.
El cálculo del propietario es simple:
Valor de venta libre
menos valor de venta ocupada
menos coste de salida del inquilino
menos tiempo extra e incertidumbre
= beneficio neto de negociar la posesión
Si el beneficio neto es positivo y el acuerdo es realista, negociar puede tener sentido. Si el inquilino pide más de lo que se desbloquea en valor, vender ocupado puede ser más limpio.
Opción 3: esperar al vencimiento del contrato
Esperar parece seguro. A veces lo es. Si el contrato termina pronto, el inquilino coopera y el mercado sube, la paciencia puede conservar valor.
Pero esperar no es gratis.
Asumes:
- Riesgo de vacío si el inquilino se marcha antes de que estés preparado.
- Costes de mantenimiento durante el periodo de espera.
- Posibles limitaciones de renta si vuelves a alquilar.
- Riesgo de mercado si las condiciones de venta se enfrían.
- Impuestos y gastos de comunidad.
- Cansancio de gestión, que es real aunque no aparezca en una hoja de cálculo.
La clave es comparar el periodo de espera con el valor esperado que ganas.
Ejemplo: si esperar 9 meses puede aumentar el precio de venta en 35.000 euros porque el piso se entregará libre, merece estudiarse. Si esperar 30 meses puede aumentar el precio en 25.000 euros pero te expone a reparaciones, conflicto y regulación, la lógica se debilita.
Esperar suele ser más atractivo cuando:
- Quedan menos de 12 meses de contrato.
- La renta se paga correctamente.
- El piso necesita preparación antes de venderse igualmente.
- No necesitas liquidez inmediata.
- Los precios comparables están estables o subiendo.
- El inquilino ya ha comunicado intención de marcharse.
Esperar suele ser menos atractivo cuando:
- Quedan varios años de contrato.
- La renta está muy por debajo de mercado.
- La relación con el inquilino es difícil.
- El piso necesita reparaciones importantes.
- Emocionalmente ya has terminado con la etapa de arrendador.
- Tu calendario personal importa más que exprimir hasta el último euro.
Si el timing es tu gran pregunta, el marco de 7 Señales de que es el Momento Adecuado para Vender tu Vivienda en Barcelona es útil porque separa señales de mercado y señales personales. En una vivienda arrendada, las señales personales suelen pesar más de lo que muchos propietarios admiten.
Opción 4: vender directamente a un inversor
La vía del inversor no siempre da el precio más alto, pero puede ser la más limpia.
Los inversores están acostumbrados a leer contratos de alquiler. Piensan en rentabilidad, riesgo, duración y potencial. Pueden comprar con el inquilino dentro, especialmente cuando el inquilino es fiable y la propiedad está en una zona con demanda a largo plazo: Eixample, Gràcia, Sant Martí, Ciutat Vella o Sarrià-Sant Gervasi.
El inversor hará preguntas que un usuario final muchas veces ignora:
- ¿Cuál es la renta actual?
- ¿La renta cumple el límite aplicable?
- ¿Cuándo empezó el contrato?
- ¿Quién es el arrendador, propietario particular o empresa?
- ¿El inquilino es una unidad de convivencia vulnerable?
- ¿Existe renuncia a derechos de adquisición preferente?
- ¿La fianza está depositada correctamente?
- ¿Los suministros están al día?
- ¿Hay obras comunitarias pendientes?
- ¿Cuál es la rentabilidad neta real después de IBI, comunidad, seguro y reparaciones?
Si las respuestas están limpias, la oferta puede ser rápida. Si las respuestas son confusas, el inversor se retirará o valorará la incertidumbre de forma agresiva.
Matemática inversora en 60 segundos
Imagina un piso que podría venderse libre cerca de 420.000 euros según referencias de precios de oferta comparables y estado. Está alquilado por 1.150 euros al mes, es decir, 13.800 euros al año.
Antes de impuestos, la rentabilidad bruta a 420.000 euros es:
13.800 / 420.000 = 3,29%
Para muchos inversores, un 3,29% bruto es ajustado una vez incluidos comunidad, IBI, seguro, reparaciones, riesgo de vacío y regulación. Para llegar a una rentabilidad bruta del 4,0%, el precio sería:
13.800 / 0,04 = 345.000 euros
Eso no significa que el piso tenga que venderse por 345.000 euros. El inversor también puede valorar la revalorización futura, la escasez de ubicación, la previsión de desocupación, el potencial de reforma o la seguridad a largo plazo. Pero explica por qué un piso ocupado con renta baja puede recibir ofertas que al propietario le parecen insultantes. El inversor no compra solo ladrillos. Compra una renta limitada.
Para contextualizar precios por distrito antes de fijar expectativas, usa la Guía de Precios por Barrios de Barcelona 2026, pero recuerda: los precios de portal son precios de oferta. No equivalen a precios de cierre firmados ante notario.
La bisagra legal: tanteo y retracto del inquilino
Uno de los puntos más importantes en la venta de un piso alquilado es el derecho de adquisición preferente del inquilino, habitualmente tratado como tanteo y retracto.
Según el artículo 25 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), cuando se vende una vivienda arrendada, el inquilino puede tener derecho de adquisición preferente. En términos generales, se le pueden comunicar las condiciones previstas de venta y puede disponer de un plazo para comprar en esas condiciones. Si la notificación obligatoria no se gestiona correctamente, el inquilino puede tener posteriormente derecho a subrogarse en la posición del comprador bajo determinadas condiciones.
No es un detalle para dejar la semana antes de la notaría. Afecta a:
- El calendario de comercialización.
- El contrato de compraventa.
- La percepción de riesgo del comprador.
- La documentación notarial.
- La inscripción de la venta.
- Si el inquilino ha renunciado a ese derecho en el contrato.
Algunos contratos incluyen renuncia. Otros no. Algunas ventas se estructuran de formas en las que pueden existir excepciones específicas. La cuestión no es adivinar. Revísalo antes de publicar el anuncio.
Precaución legal: Este artículo es una guía práctica de mercado, no asesoramiento legal ni fiscal. Los derechos de adquisición del inquilino, requisitos de notificación, duración del contrato, reglas de vulnerabilidad, consecuencias fiscales y límites de renta pueden cambiar el resultado. Antes de firmar una reserva, contrato de arras, acuerdo de salida del inquilino o escritura, revisa el contrato y la estructura de venta con un abogado o asesor cualificado.
El contexto de renta regulada en Barcelona
Barcelona no es un mercado de alquiler normal. Está dentro del marco español de control de rentas para mercados residenciales tensionados.
La Ley 12/2023 por el derecho a la vivienda creó el marco de las zonas de mercado residencial tensionado y modificó partes de la LAU. En estas zonas, la nueva renta puede quedar condicionada por la renta del contrato anterior, las reglas de actualización, la condición del arrendador y, en determinados casos, el sistema estatal de índices de precios de referencia. La herramienta SERPAVI del Ministerio es el portal de referencia del índice estatal de precios de alquiler. La Generalitat también publica información sobre las zones de mercat residencial tensionat.
Para un vendedor, esto importa porque el comprador no solo pregunta: “¿Qué renta se está pagando hoy?” También pregunta: “¿Qué renta se podrá cobrar legalmente después?”
Esa pregunta cambia el valor del piso.
Un piso alquilado a 1.300 euros al mes puede parecer atractivo si el comprador asume que la próxima renta podrá ser de 1.700 euros. Si el marco legal aplicable no permite ese salto, la valoración del inversor cambia de inmediato. Esto es especialmente relevante en zonas céntricas o de alta demanda, donde la presión de mercado es fuerte pero la regulación limita las subidas de renta.
El contexto regulado también afecta a la estrategia:
| Cuestión | Por qué importa en una venta |
|---|---|
| Renta del contrato anterior | Puede limitar la renta del siguiente contrato |
| Condición de gran tenedor | Puede activar aplicación más estricta del índice |
| Sin contrato en los 5 años anteriores | Puede hacer entrar límites de índice si aplica |
| Actualizaciones de renta | El comprador verificará si la renta actual se actualizó correctamente |
| Documentación de la fianza | La ausencia de justificante crea fricción negociadora |
| Historial de alquiler temporal o por habitaciones | El comprador puede preocuparse por el cumplimiento normativo |
| Vulnerabilidad del inquilino | Puede afectar al timing y a la evaluación de riesgo |
Por eso un buen dossier de venta para un piso alquilado debe incluir mucho más que fotos y plano.
Documentos que preparar antes de salir al mercado
La forma más rápida de perder la confianza de un comprador es anunciar un piso alquilado y responder a preguntas básicas con un “tengo que mirarlo”.
Prepara el expediente primero:
| Documento | Por qué lo piden los compradores |
|---|---|
| Contrato de alquiler vigente | Confirma duración, renta, partes y cláusulas |
| Anexos o prórrogas | Muestran si las condiciones cambiaron |
| Justificante de fianza | Confirma cumplimiento y cantidad a traspasar |
| Historial de pagos | Reduce la percepción de riesgo de impago |
| Historial de comunicaciones con el inquilino | Revela disputas o acuerdos informales |
| Estado de suministros | Evita sorpresas por recibos pendientes |
| IBI y gastos de comunidad | Permiten calcular rentabilidad neta |
| Actas de comunidad | Identifican obras futuras o conflictos |
| Certificado energético | Obligatorio para comercializar la venta |
| Cédula de habitabilidad, si aplica | Confirma documentación de habitabilidad |
| Nota simple | Confirma titularidad, cargas y limitaciones registrales |
| Referencia de control de renta | Ayuda a validar hipótesis de renta actual o futura |
Si hay problemas, comunícalos de forma estratégica y temprana. Un problema conocido se puede valorar. Un problema oculto destruye la confianza.
Timing: ¿cuándo es el mejor momento para vender?
En una vivienda arrendada, el mejor momento rara vez es simplemente “primavera” o “después del verano”. El timing real depende del contrato.
Usa esta jerarquía:
1. Mejor timing: 6-12 meses antes de una desocupación probable
A menudo es el punto óptimo. Hay tiempo suficiente para preparar la venta, entender los planes del inquilino, negociar si hace falta y posicionar el piso tanto para inversores como para usuarios finales pacientes.
Puedes testar dos precios:
- Precio ocupado para inversores.
- Precio con posesión libre si el inquilino acepta marcharse.
Esto te da margen sin precipitarte.
2. Buen timing: inmediatamente, si el cansancio de gestión te está costando
Algunos propietarios esperan porque quieren el precio máximo teórico. Mientras tanto, pasan otro año gestionando reparaciones, correos, incertidumbre y regulación.
Ese coste no es imaginario. Si la propiedad ya no encaja con tu vida, vender ocupado puede ser racional incluso con descuento. La mejor decisión financiera no siempre es la que consigue el precio de venta teórico más alto. Es la que encaja con tu capital, tu tiempo y tu tolerancia al riesgo.
3. Timing arriesgado: después de que empiece el conflicto
Si el inquilino deja de pagar, niega el acceso, discute reparaciones o impugna comunicaciones, la venta se complica. Los inversores pueden seguir comprando, pero el precio reflejará la incertidumbre legal.
Si ya percibes que la relación se está deteriorando, actúa antes de que el activo se convierta en un expediente problemático.
4. Timing débil: anunciar sin coordinar con el inquilino
Fotos, visitas e inspecciones requieren cooperación. Un inquilino que se siente ignorado puede hacer que el proceso sea lento e incómodo. Una conversación respetuosa antes de comercializar suele proteger valor.
Números: una tabla sencilla de decisión
Este es un marco simplificado para un piso de 75 m2 en Barcelona. Las cifras son ilustrativas, no una valoración.
Supongamos que la referencia de mercado libre se basa en 5.243 euros/m2, la media de precio de oferta de Idealista para Barcelona en mayo de 2026:
75 m2 x 5.243 euros/m2 = 393.225 euros de referencia de oferta
Ahora ajusta por la situación del inquilino:
| Escenario | Resultado indicativo |
|---|---|
| Libre, bien presentado | Mayor mercado comprador |
| Alquilado, renta de mercado, corto plazo | Ajuste pequeño o moderado |
| Alquilado, renta baja, largo plazo | Descuento por rentabilidad inversora |
| Acuerdo de salida cuesta 12.000 euros pero desbloquea 35.000 euros de valor | Negociar puede tener sentido |
| Esperar 18 meses desbloquea 25.000 euros pero añade riesgo y cansancio | Depende de las prioridades del propietario |
| Aparece conflicto de pago | El descuento puede ampliarse bruscamente |
La cifra exacta depende del micromercado. Un piso alto, exterior, en Eixample no se valora igual que una vivienda interior y oscura en Ciutat Vella. Un piso reformado cerca de la zona de demanda del 22@ en Sant Martí no es lo mismo que una propiedad que necesita obras comunitarias estructurales. En Sarrià-Sant Gervasi, la demanda de usuario final puede hacer que la posesión libre sea especialmente valiosa. En partes de Gràcia, la escasez y la demanda emocional pueden reducir descuentos cuando queda poco contrato.
La pregunta correcta no es “¿qué descuento tiene un piso alquilado?” La pregunta correcta es:
¿Quién es el comprador con mayor probabilidad y qué problema le crea el inquilino a ese comprador?
Plan de acción de 30 días
Si estás cansado de gestionar el piso y quieres tomar una decisión seria en un mes, usa esta secuencia.
Días 1-3: reúne el expediente
Recopila contrato, anexos, historial de pagos, justificante de fianza, IBI, gastos de comunidad, seguro, últimas actas de comunidad, certificado energético, nota simple e historial de reparaciones.
No empieces por el precio. Empieza por el expediente de riesgo.
Días 4-7: lee el contrato como lo leería un comprador
Identifica:
- Fecha de inicio y duración.
- Prórrogas obligatorias y tácitas.
- Renta actual y cláusula de actualización.
- Si el inquilino renunció a derechos de adquisición preferente.
- Fianza y garantías.
- Cláusulas especiales sobre visitas, obras o venta.
- Si existen acuerdos paralelos no reflejados en el contrato.
Si algo no está claro, pide revisión profesional antes de hablar con compradores.
Días 8-10: estima dos valores
Pide dos valoraciones:
- Valor ocupado: precio realista de venta con el inquilino dentro.
- Valor libre: precio esperado si se entrega vacío y bien presentado.
La diferencia es tu presupuesto de negociación. Si el valor libre es 40.000 euros superior, puede haber margen para un acuerdo con el inquilino. Si la diferencia es 8.000 euros, forzar una negociación compleja quizá no merezca la pena.
Días 11-15: habla con el inquilino
El tono importa. Explica que estás valorando vender, que se respetarán sus derechos y que quieres entender sus planes. No amenaces. No improvises comunicaciones legales. No prometas nada que no puedas documentar.
Preguntas útiles:
- ¿Tiene intención de quedarse hasta el final del contrato?
- ¿Valoraría marcharse antes mediante acuerdo?
- ¿Cooperaría con visitas limitadas?
- ¿Tiene alguna reparación pendiente que le preocupe?
- ¿Le interesaría comprar?
Días 16-20: elige la vía
Escoge una de las cuatro rutas:
| Ruta | Elígela cuando |
|---|---|
| Vender ocupado | Quieres rapidez y el contrato está limpio |
| Negociar salida | El valor libre supera claramente el valor ocupado más el coste de salida |
| Esperar | El vencimiento está cerca y la relación con el inquilino es estable |
| Venta a inversor | Quieres certeza y menos fricción de proceso |
Esta decisión debe tomarse antes de comercializar. Las señales mixtas debilitan la negociación.
Días 21-25: prepara materiales para compradores
Crea un dossier de venta limpio:
- Fotos, plano y descripción del inmueble.
- Resumen del contrato, no solo el contrato completo.
- Tabla de rentabilidad neta para inversores.
- Nota clara sobre la situación del inquilino y reglas de visita.
- Checklist documental disponible tras interés cualificado.
- Lógica del precio usando datos de portal y comparables reales cuando existan.
Días 26-30: lanza o espera de forma deliberada
Si el expediente está limpio, lanza. Si el expediente revela un problema legal o documental, resuélvelo primero.
Un piso alquilado puede venderse bien, pero el mercado castiga la confusión. El propietario que conoce el contrato, explica los números y controla el proceso tiene muchas más opciones que el propietario que simplemente sube el piso a un portal y espera.
Entonces, ¿vender ahora o esperar?
Vende ocupado si ya no quieres gestionar, el contrato está limpio y aceptas que el mercado comprador será más estrecho.
Negocia una salida si entregar la vivienda libre desbloquea mucho más valor del que cuesta el acuerdo con el inquilino.
Espera si el contrato termina pronto, el inquilino coopera y tu calendario personal lo permite.
Vende a un inversor si la certeza, la rapidez y la baja fricción pesan más que exprimir el último euro posible.
No existe una ruta perfecta. Solo existe la ruta en la que los números, el contrato y tu vida encajan.
La peor opción es ir a la deriva: esperar sin fecha, gestionar sin convicción y confiar en que la situación del inquilino se resuelva sola. En el mercado barcelonés de 2026, un piso alquilado puede seguir siendo un activo sólido. Pero hay que venderlo como lo que realmente es: propiedad más contrato, valor más tiempo, oportunidad más estructura legal.
Fuentes:
- BOE, Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), artículo 25 sobre derechos de adquisición preferente
- BOE, Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda
- SERPAVI, sistema estatal de referencia de precios de alquiler
- Generalitat de Catalunya, zones de mercat residencial tensionat
- Idealista, informe de precios de vivienda en venta en Barcelona